Deporte formativo: Disciplina y Consistencia, divinas virtudes

Para empezar correctamente este texto debemos ser honestos, lo digo porque hay premisas que en la cotidianidad muchos no aceptan, pero que son verdad. Moleste a quien moleste y aunque en el deporte formativo la disciplina y la consistencia  son divinas virtudes, para muchos son un dolor de cabeza.

De las cosas que hacemos a diario,
estudiar, trabajar o  entrenarnos, solo por poner algunos ejemplos, el 100% dependen de nosotros que salgan bien. Claro hay factores que pueden interrumpir u obstaculizar de alguna manera este proceso, pero si en cada una damos el máximo las cosas saldrán bien. 

Pero bueno, ¿qué tiene que ver esto con el cuento de la disciplina y la consistencia?, pues claramente todo,porque sin ellas dos, es IMPOSIBLE que las acciones que ejecutemos salgan de una forma idónea, me explico.

Disciplina, el punto de partida

Me pasé por Google y busqué el significado de Disciplina. Entre algunos otros encontré el siguiente: “Conjunto de reglas o normas cuyo cumplimiento de manera constante conducen a cierto resultado”. Comprender que el cumplimiento de ciertos patrones nos lleva a un resultado es la base de esta mágica palabra. Pero seamos honestos, ¿estamos dispuestos a seguir patrones en pro de un objetivo? Algunos dirán, yo por mis metas hago lo que sea, y es aquí donde empieza lo lindo de la historia, especialmente en el deporte formativo.  

La disciplina nos lleva a incomodarnos, nos hace preguntarnos si  eso que supuestamente queremos si lo queremos. En palabras de algún ciudadano de a pie, surgen frases como las siguientes: “Bueno ¿finalmente yo si necesito eso?» “No que pereza, mejor me quedo en casa”, «como estoy, estoy bien” “Eso eso es  muy duro de lograr”. Así podría seguir todo el día, retratando el muro de los lamentos que levanta la disciplina o peor aún la carencia de ella. 

Como hoy todo en las Redes Sociales se transmite con frases e infográficos, vi a través de un estado de Whatsapp la siguiente frase. “Disciplina es elegir entre lo que quieres ahora y lo que más quieres”, razón tenía Abraham Lincoln, quien pone en una balanza eso que realmente nos apasiona vs aquello que nos da una satisfacción momentánea. 

Hacer lo que se deba hacer, así no se quiera hacer. Es una de las premisas que inculco a quienes se trazan una meta a corto, mediano o largo plazo, además la implementé en mi alma para lograr mis metas de vida, quizá no es sencillo, pero al final es mucho mejor. 

Eso sí, la disciplina jamás actúa sola, tiene una amiga que logra convertir lo que deseamos en una realidad sin atenuantes.

El poder de la Consistencia

Para que la disciplina cobre valor y alcancemos esos objetivos que nos trazamos, principalmente en el deporte formativo, es necesario que exista la CONSISTENCIA. Sin esta combinación, los sueños, metas y deseos, se quedan simplemente en eso o escritas en algún papel de final o comienzo de año. 

Pero ¿Qué es la consistencia? Entré nuevamente a Google y me encontré.“Cualidad de lo que es estable, coherente y no desaparece fácilmente”.y aquí la clave la da la palabra estable. Claro, podemos tener un hábito de entrenar regularmente, ejemplo cada semana entrenamos, pero no necesariamente es estable, me explico mejor. Hay un jugador que entrena por dos años, pero una semana entrena una vez, la siguiente entrena 3 veces, luego solo entrena dos, si bien la disciplina de entrenar está, la consistencia en las actividades mínimas no existe. Sin consistencia los resultados no podrán ser prolongados en el tiempo y esto se da por varias razones. 

  • La mente no logra adaptarse y buscar la mejora de forma paulatina se hace muy difícil, ya que se cae fácilmente en re-procesos.
  • El desarrollo físico es inestable y el aumento de cargas no es posible.

    Es aquí donde la Consistencia toma un valor importante sumado a la disciplina, porque en la medida que creemos un hábito es prudente que lo hagamos prevalecer de forma estable. Claro al principio no es nada sencillo y quizá caigamos en esa intermitencia natural (a todos nos ha  pasado alguna vez) Pero si a pesar de la negativa que pone el entorno y nuestra mente prevalecemos en el deseo hacer eso que sabemos que traerá grandes resultados, con el paso del tiempo el hábito estará tan arraigado que nuestra mente y nuestro cuerpo nos pedirán hacerlo nuevamente.

Reflexión final

Hoy quiero que te quedes con lo siguiente. No cambiamos de la noche a la mañana, ni en el deporte formativo ni mucho menos en la vida, no es que hoy somos malos para entrenar explosividad y mañana ya somos unos expertos. Son acciones básicas y simples las que nos llevan a un mejor rendimiento y por ende a tener mejores registros y resultados, aplica para todas los momentos en la vida y en la medida que fusiones los dos elementos claves DISCIPLINA Y CONSISTENCIA, estarás más cerca de aquello que anhelas.

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